La historia de la salsa latinoamericana está tejida por influencias, viajes musicales y encuentros culturales. Uno de esos puentes invisibles entre Nueva York y Colombia fue revelado recientemente por el legendario productor y músico Fruko, quien habló sobre el origen emocional de uno de los himnos del género: El Preso.
Según el fundador de Fruko y sus Tesos, la inspiración del tema surgió años atrás, cuando siendo joven percusionista viajó a Nueva York mientras tocaba timbal con Los Corraleros de Majagual. Allí tuvo contacto directo con la salsa que comenzaba a consolidarse en la ciudad y con el sonido que lideraban figuras como Willie Colón y Héctor Lavoe.
Fruko recuerda que una canción en particular marcó profundamente su sensibilidad musical: El Día de Mi Suerte. El tema, cargado de melancolía y esperanza, plantea una pregunta universal: ¿Cuándo cambiará el día de mi suerte?
Esa narrativa emocional fue, según el propio músico, el germen conceptual de El Preso. “El Preso es un hijo de esa canción”, explicó, señalando que ambas comparten una temática profunda sobre la espera, el destino y la búsqueda de redención.
La revelación no solo aporta un dato histórico, sino que confirma cómo la salsa funciona como un lenguaje común entre países, generaciones y realidades sociales. Lo que comenzó como crónica urbana en los barrios latinos de Nueva York encontró eco en Colombia, donde Fruko transformó esa inspiración en una historia carcelaria que se volvió universal.
Desde su lanzamiento, El Preso se convirtió en un símbolo de la salsa colombiana y en una de las canciones más reconocidas del repertorio tropical. Su bajo inconfundible, la narrativa del protagonista y su carga emocional la han mantenido vigente durante décadas en emisoras, fiestas y escenarios.
La confesión de Fruko reafirma que la salsa no se construye en aislamiento. Se alimenta de viajes, encuentros y emociones compartidas. Y en esa cadena de influencias, el legado de Willie Colón y Héctor Lavoe vuelve a aparecer como una chispa que ayudó a encender nuevas historias musicales en América Latina.
Porque en la salsa, cada canción tiene raíces.
Y algunas, como El Preso, nacen del eco de otras que marcaron época.

