El legendario músico, compositor, productor y bajista celebró sus 75 años de vida, una fecha que recuerda la enorme influencia que ha tenido en el desarrollo del género no solo en el país, sino en toda América Latina.
Nacido como Julio Ernesto Estrada Rincón el 7 de julio de 1951 en Medellín, Fruko descubrió desde muy joven su pasión por la música. Su talento llamó rápidamente la atención de Discos Fuentes, compañía en la que comenzó trabajando siendo apenas un adolescente y desde donde inició una carrera que transformaría el sonido tropical colombiano.
A comienzos de la década de 1970 fundó Fruko y Sus Tesos, una agrupación que marcó un antes y un después en la salsa hecha en Colombia. Inspirado por el sonido de las orquestas neoyorquinas, pero incorporando la identidad musical colombiana, Fruko creó un estilo propio que convirtió a la agrupación en una de las más importantes del continente.
Bajo su dirección nacieron clásicos que siguen sonando en fiestas, emisoras y conciertos, mientras que la agrupación también sirvió como plataforma para el surgimiento de grandes voces de la salsa. Artistas como Joe Arroyo, Wilson Manyoma, Piper Pimienta Díaz y John Jairo Murillo hicieron parte de una etapa dorada que dejó un legado imborrable para la música latina.
Además de su trabajo como intérprete, Fruko ha sido uno de los productores más importantes de la historia de la música colombiana. Su capacidad para descubrir talentos, desarrollar nuevos sonidos y producir cientos de grabaciones lo convirtió en una figura clave dentro de Discos Fuentes y en uno de los arquitectos de la salsa colombiana.
Su influencia también se extendió a otros géneros tropicales, participando en innumerables proyectos musicales y colaboraciones que ayudaron a consolidar la industria discográfica del país. Gracias a su visión, la salsa colombiana encontró una identidad propia que hoy es reconocida y admirada en diferentes partes del mundo.
A lo largo de más de cinco décadas de carrera, Fruko ha recibido múltiples reconocimientos por su aporte a la cultura y continúa siendo una referencia obligada para músicos y salseros de distintas generaciones. Sus composiciones y producciones siguen vigentes, demostrando que su legado trasciende el paso del tiempo.
A sus 75 años, Fruko no solo celebra un nuevo cumpleaños. También celebra una vida dedicada a la música y una obra que ayudó a escribir uno de los capítulos más importantes de la historia de la salsa colombiana.

