A un cuarto de siglo de su creación, La-33 celebra 25 años de historia convertida en referencia obligada de la salsa hecha en Bogotá. Lo que comenzó en 2001 como el sueño de dos hermanos, Sergio y Santiago Mejía, terminó transformándose en una orquesta que no solo marcó la rumba capitalina, sino que llevó su sonido a escenarios de los cinco continentes.
Aunque muchos recuerdan el impacto que causó “La Pantera Mambo” en las emisoras hacia 2004, el recorrido del grupo venía gestándose desde tiempo atrás, entre ensayos, audiciones y la búsqueda de un lenguaje propio dentro de la salsa. Fue en una casa de Teusaquillo, en la calle 33, donde nació no solo el proyecto musical sino también su nombre, tomado casi por casualidad de un letrero que encontraron al salir a caminar.
Desde entonces, la orquesta ha construido una trayectoria sólida que hoy se traduce en cerca de 2.000 conciertos alrededor del mundo, cinco álbumes, cuatro EP y trece sencillos. En ese camino han vivido momentos memorables, como su participación en el Festival Tempo Latino en 2013, donde conquistaron al público y recibieron el Bastón de Beny Moré, uno de los reconocimientos más simbólicos del evento. También han enfrentado episodios difíciles, como la salida de algunos músicos clave y un robo en su casa de ensayos que, paradójicamente, inspiró uno de sus temas más recordados: “El robo”.
Con el paso de los años, La-33 se ha consolidado como una institución salsera. En 2024, la revista Rolling Stone incluyó uno de sus trabajos en el listado de los 50 mejores álbumes de salsa de la historia, un reconocimiento que anticipa la magnitud de sus bodas de plata.
La celebración de estos 25 años no será nostálgica sino activa, la orquesta prepara una gira por los bares y escenarios bogotanos que los vieron crecer, como Galería Café Libro y Quiebra Canto, además del lanzamiento de nuevos sencillos, entre ellos colaboraciones con Juan Pablo Vega y Mario Duarte.
En medio de esta conmemoración, La-33 también recibe un nuevo motivo de celebración, está nominada a los Premios Nuestra Tierra en las categorías Mejor Artista Tropical y Mejor Canción Tropical, un reconocimiento que reafirma su vigencia dentro de la escena musical colombiana.
Más que una orquesta, La-33 se proyecta como un legado musical que busca trascender a sus propios fundadores, mantener vivo su espíritu festivo y seguir renovando el sonido de la salsa hecha en Colombia.

